Mes: abril 2020

Coronavirus y agencias espaciales

 

Teniendo en cuenta la influencia de la pandemia que estamos viviendo sobre todos los aspectos de nuestra vida cotidiana, lo inédito de la situación, con cadáveres desbordando las morgues, países cerrados bajo siete llaves, y todxs en cuarentena dentro de nuestras casas, a escala global, estoy seguro de que hay mucho por decir acerca del coronavirus y todo lo que implica. Y también de que habrá tiempo para ello. De momento, sólo quisiera hablar del modo en que esta pandemia ha afectado a las agencias espaciales y, en general, al mundo del espacio.

La NASA, con varios trabajadores infectados, ha mandado a gran parte de su plantilla a casa, apostando por el teletrabajo, cuando ello es posible, y conservando únicamente el personal presencial requerido para las actividades críticas. Esto le ha obligado a reevaluar toda su actuación, retrasando o incluso suspendiendo varias misiones. El ensamblaje del telescopio James Webb, sucesor del Hubble, se ha suspendido, lo mismo que la producción y pruebas del cohete y la cápsula de la misión Artemis (con la que se desea regresar a la Luna en 2024), que se llevaba a cabo en una zona de Nueva Orleans muy sacudida por la pandemia. En cambio, la misión Mars 2020 sí continúa adelante, con el Perseverance Rover y el Mars Helicopter, así como el proceso para reemplazar la tripulación de la Estación Espacial Internacional, ahora con medidas de seguridad muy reforzadas, como por ejemplo la doble cuarentena. Del posible impacto sobre el turismo espacial, mejor hablamos en otro momento, porque yo creo que esto puede significar otro gran retraso en los vuelos.

También debe decirse que todo el mundo del espacio se ha lanzado decididamente a la lucha frente al coronavirus. La agencia espacial india pausó sus lanzamientos y derivó recursos al desarrollo de ventiladores y otros implementos necesarios para luchar contra la pandemia. Virgin Orbit, empresa del grupo Virgin dedicada al lanzamiento de pequeños satélites, ha desarrollado un ventilador “puente”, destinado a usarse con pacientes recuperados parcialmente, es decir, aquellos que ya no están en cuidados intensivos. Este ventilador puede producirse masivamente, y no es la única aportación del grupo Virgin, que ha entregado diversos suministros a hospitales, incluyendo purificadores de aire, los cuales ofrecen una protección añadida a los trabajadores sanitarios de primera línea.

La propia NASA, por su parte, lanzó el pasado 1 de abril una plataforma destinada a que sus empleados propongan ideas creativas para que dicha agencia colabore en la lucha contra el coronavirus, sobre todo en tres áreas principales: previsiones sobre la extensión e impacto del virus, utilizando recursos como supercomputadoras y satélites, diseño innovador de ventiladores, y equipos personales de protección, como guantes y mascarillas. La ESA, que detuvo temporalmente la recogida de datos de cuatro de sus misiones, está llevando a cabo medidas parecidas, colaborando para ello con empresas privadas. Es de esperar que todo este talento humano ayude pronto a producir los resultados deseados, como frenar el número de infectados y por supuesto de fallecimientos.