Mes: mayo 2018

¿Realidad Virtual en la promoción del turismo espacial?

Uno de los problemas que suelen aparecer en los estudios de mercado sobre el turismo espacial es que resulta muy difícil explicar el concepto de un modo claro. Las descripciones verbales, como las famosas descripciones positiva y negativa del estudio de Futron & Zogby, aclaran mucho el significado de esta modalidad turística. Pero por experiencia de numerosas clases sobre el tema, sé que un buen video hace que las cosas se entiendan mucho más fácilmente. Por ejemplo, este video de Virgin Galactic reproduce con bastante exactitud la experiencia que esta empresa ofrece como característica, de modo que quien lo vea se hará una idea muy ajustada de la misma. Una idea, desde luego, determinada por los límites de la comunicación audiovisual, que no permiten mostrar más que indirectamente aspectos como la aceleración, las fuerzas G o la ausencia de gravedad. Sin embargo, como decía, es una idea mucho más realista de la que se puede obtener con una descripción meramente verbal.

Hace unos días me encontré con este artículo de The Guardian , acerca de la creación de SpaceTime Enterprises, una iniciativa que pondrá las vistas del planeta, tal y como se experimentan desde la Estación Espacial Internacional, al alcance de cualquiera a través de la Realidad Virtual. Las imágenes que proporcionará son de la misma resolución que tendríamos con nuestros ojos, si estuviéramos allí. SpaceTime Enterprises planea lanzar su primer satélite en septiembre de 2019. Durante los siguientes tres a cinco años seguirá lanzando más satélites y haciendo crecer su base de datos, hasta llegar a una cobertura prácticamente completa de toda la Tierra, poniendo estas imágenes a disposición no sólo de los turistas virtuales sino también para la realización de negocios e investigación científica.

Así pues, esta empresa pondrá el turismo espacial al alcance de un mercado de consumidores mucho más amplio del que hoy por hoy pudiese acceder a los productos de turismo espacial de Virgin, XCOR o Blue Origin, habida cuenta de la gran diferencia de precios. Mi reflexión, sin embargo, tiene que ver con estos últimos productos de turismo espacial suborbital, o sea, con los que llevan a pasajeros de carne y hueso fuera de la atmósfera terrestre.

Dicha reflexión está muy clara: la Realidad Virtual es señalada por muchos expertos como la herramienta definitiva para promocionar nuevos productos. En el caso particular del turismo, permitirá experimentar nuevos destinos de un modo muy completo y convincente. Esta tecnología se ha llegado ya a considerar una solución para evitar los impactos negativos del turismo en destinos cuya situación es tan delicada como la Isla de Pascua o la ciudad de Venecia, y en general para contribuir a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por el turismo, que representan un 8% del total mundial. En el caso de un producto tan nuevo como el turismo espacial, tan extraño a nuestra experiencia cotidiana, sus ventajas saltan a la vista. El turismo espacial requiere todavía darse a conocer en gran medida y la Realidad Virtual es una herramienta extremadamente útil para semejante tarea.

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Foto de Tim Savage

 

El carácter inmersivo de la Realidad Virtual permite a los usuarios explorar cualquier destino de un modo muy semejante a como lo harían si estuviesen físicamente en el mismo. Cabe esperar también que, a medida que la tecnología vaya mejorando, las experiencias sean cada vez más realistas, especialmente teniendo en cuenta las posibilidades de la tecnología háptica, que involucra al sentido del tacto. En otro orden de ideas, la apuesta de Facebook por la Realidad Virtual aporta un contexto empresarial muy interesante, en el cual el uso de tales dispositivos será  el pan nuestro de cada día.

Desde luego, en este punto nos encontramos con lo que podríamos denominar la “triste realidad” del turismo espacial suborbital, es decir, que los primeros vuelos suborbitales comerciales todavía no han despegado. Debido a esta triste realidad, tal vez las empresas no den mucha importancia a la promoción.

No me parece un buen argumento, y tampoco creo que las empresas de turismo suborbital piensen así, puesto que son plenamente conscientes de que una mayor difusión del producto puede ser muy beneficiosa no sólo de cara al futuro, cuando los precios presumiblemente comiencen a bajar y el producto se vaya convirtiendo en masivo, sino desde ya mismo. Además, el gasto no es demasiado elevado, en comparación con los costos de desarrollar el turismo espacial propiamente dicho (piénsese que SpaceTime Enterprise arranca con un capital de apenas 2,5 millones de libras), y podría ayudar a promocionar el turismo suborbital a una escala masiva, cuando sea necesario.

Tal promoción podría manejarse en varios niveles: pequeños spots para Facebook y otras páginas web, uso de simuladores sencillos en ferias y exposiciones, etc. Podría contactarse con empresas como la que acabo de mencionar, u otras con proyectos semejantes, como Earth-i o SpaceVR, que lanzó ya su primer satélite en 2016, y colocar sus productos dentro de las experiencias virtuales que éstas ofrecen. Vender viajes virtuales mucho más realistas, en simuladores complejos de la experiencia ofrecida por las empresas de turismo suborbital y tal vez acompañar virtualmente a los participantes en un vuelo suborbital –incluso compartiendo los gastos con los mismos– serían otras posibilidades, más allá de la propia promoción, pero también de gran interés. A través de cualquiera de las citadas, o las muchas otras que sin duda se desarrollarán, el turismo espacial suborbital sería dado a conocer de un modo completo y realista.

Sea como sea, parece que la realidad virtual ha llegado al mundo del turismo para quedarse, y probablemente para ocupar una posición de gran importancia en la promoción turística. El turismo espacial no debería quedarse atrás a la hora de adoptar esta tendencia; creo que cualquier observador atento apostaría a que se utilizará más y más en los próximos años.