Mes: febrero 2018

Lisas, Marges, Homeros y Barts: ¿qué opina la gente de la exploración espacial?

Hay dos tipos de personas: quienes disfrutan de categorizar a las personas, y quienes no. Para nosotros, los del primer tipo, construir tipologías siempre es divertido e interesante, lo mismo que conocer las establecidas por otros miembros de nuestra categoría.

Este fin de semana recordé las segmentaciones según el estilo de vida hechas por los mercadólogos, no tanto las tipo VALS2 (que son muy útiles) sino las que tienen un punto más creativo. En un libro, no recuerdo si de Kotler o de algún otro erudito de la mercadotecnia, leí acerca de un estudio que había segmentado el mercado ruso de los años noventa utilizando personajes como los cosacos, que gastaban más de lo que ganaban, fumaban Dunhill y andaban en BMW, y las almas rusas, personas austeras y sufridas, que se lo pensaban dos veces hasta para comprarse un pedazo de pan.

Con ejemplos como éstos en mente, me puse a pensar en cómo podría construirse una categorización referida a las opiniones de la gente ante la exploración espacial. No sobre el turismo espacial, sino sobre la exploración espacial, porque, querámoslo o no, ésta es hoy por hoy algo mucho más cercano a la experiencia cotidiana que el turismo espacial.

Y se me ocurrió la siguiente categorización. A nadie se le escapará lo mucho que le debe a los Simpson. Por cierto, quien dude acerca de la utilidad académica de esta magnífica serie, puede comenzar leyendo Los Simpson y la filosofía. Pero vamos ya con la categorización:

  • Homeros: No entienden nada de nada y probablemente se burlan de todo. Pueden dar razones a favor, lo mismo que en contra, sin coherencia alguna, dependiendo de la coyuntura e incluso de los caprichos del momento (especialmente de los caprichos del momento). Sé que es algo injusto con Homero, quien en un episodio visita la Estación Espacial Internacional, pero el tono general del personaje justifica el que dé nombre a esta categoría.
  • Marges: Preocupad@s por el bienestar de su familia, por la vida cotidiana en la Tierra, por la economía. En ocasiones, podrían estar a favor de la exploración espacial, pero sólo en tanto esta inversión produzca resultados en la Tierra. “Más teflón y menos fotos de Plutón”, podría ser un lema para estas personas.
  • Lisas: Fanátic@s de la exploración espacial, por pura curiosidad científica. A los miembros de esta categoría les resulta extremadamente difícil entender que existan personas para quienes explorar el espacio no representa el sentido de la vida. “¿En serio existen? Me estás bacilando… Ya déjame volver con mi telescopio”.
  • Barts: Son quienes ven el lado aventurero de la exploración espacial. Felices sobre una patineta (como el Bart original), haciendo paracaidismo o buceando entre tiburones. En palabras de Tom Wolfe, estas personas tienen lo que hay que tener, y el espacio representa para ellas la aventura extrema, definitiva, algo a lo que se puede apostar todas las cartas de su vida.

Con un poco de imaginación, estoy seguro de que podríamos sacar más personajes (Moes, Krustys, Skinners, etc.) pero por el momento creo que podemos detenernos aquí. Con esta clasificación en la cabeza, podríamos comenzar a analizar las actitudes de la población ante la exploración del espacio, y, desde luego, a chismear acerca de los personajes más destacados del mundillo espacial.

Un aviso que debe tenerse siempre presente es que casi nunca hay tipos puros; probablemente nos encontraremos con muchos casos intermedios. Seguro que Elon Musk es un Lisa, pero también parece tener cosas de Bart (especialmente cuando habla de jubilarse en Marte). Richard Branson es sin duda más Bart, pero como hombre de negocios también tiene aspectos de Marge.  ¿Y qué decir de Donald Trump, cuando habla de regresar a la Luna? ¿Es un Bart o solamente un Homero?